Obra evangélica Luz del Mundo Cumaná

Buscar

Ir al Contenido

Tratados

Usted está invitado a nuestra boda

Jesús de Nazaret y La Iglesia


En Unión de Jehová de los Ejércitos,
Nuestro Padre Celestial


Tenemos el gusto de invitarle a Nuestra boda, acto que se efectuara en las nubes del aire
(1Ts. 4:17)
El día y la Hora nadie lo sabe. (Mt. 24: 36)
Recepción: En el reino de los Cielos (Mt. 26:29).
Nota: Se exige estar vestido de santidad para poder entrar en las bodas; No tener mancha ni arruga, ni cosa semejante (Ef. 5:27).

Apreciado amigo:

El Reino de los Cielos es semejante a un Rey que hizo fiesta de bodas a su hijo, y envió a sus siervos a llamar a los convidados a las bodas; mas estos no quisieron venir.
Entonces dijo a sus siervos; Las bodas a la verdad están preparadas; mas los que fueron convidados no están listos.
Id, pues a las salidas de los caminos, y llamad a las bodas a cuantos halléis.
Y entro el Rey para ver a los convidados y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda.
Entonces el Rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes (Mt.22: 2,3-8,9-11-13).
Hoy es el día aceptable, hoy es tiempo de salvación. Acepta a Cristo y estarás allí presente. Amen.


Isidro Rodríguez
Pastor
Cel: 0414-769-6884
E mail: pastorisidro@hotmail.com

Dios te ama

Coloca tu nombre en el espacio en blanco que dejaré intencionalmente en el texto Bíblico de Juan 3:16 para que comprendas el gran amor de Dios por ti: Porque de tal manera amó Dios a…………….., que ha dado a su hijo unigénito, para que………………………, no se pierda, más tenga vida eterna. Tú estás incluido en el plan de Dios para salvación, no te quedes por fuera.


Repite esta oración: Padre nuestro que estás en el cielo, en esta hora he entendido que enviaste a tu hijo Jesucristo a morir por mí en la cruz por tu gran amor y perdóname todos mis pecados, yo te acepto y te recibo en mi corazón como mi único y suficiente salvador personal, inscribe mi nombre en el libro de la vida, por eso renuncio al pecado y a los vicios y me rindo a tus pies desde ahora y para siempre amén.

Isidro Rodríguez
Pastor

E-mail: pastorisidro@hotmail.com

Web site: www.luzdelmundocumana.com


El dios momo

En la Roma antigua, se rendía culto a un dios denominado momo, que según la leyenda, era el dios de las chanzas y de las burlas hijo del sueño y la noche, era en fin el dios de la locura que con chistes y agudezas y con mímicas grotescas divertía a las mil maravillas a los excelsos dioses del Olimpo; momo es descendiente directo de Caos que significa abismo del que todo abría de surgir y su madre fue la Noche ¿que se puede esperarquien paso su infancia divina entre hermanos como Eride, la discordia, Moro, el destino, Tanato, la muerte yApate el engaño, habitualmente se le representa vestido de arlequín escondido tras una mascara que levanta de los rostros de los demás o del suyo propio y acompañado cada una de sus manifestaciones con un palitroque terminado en forma de cabeza deñeco, símbolo de la locura, momo fue expulsado del Olimpo morada de los dioses por la malignidad de sus dichos, este siniestro personaje mitológico griego nos recuerda la historia de un personaje bíblico llamado Luz-bel, de el se diceTú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas.Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad.causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector (Ezequiel 28:14-16). Es curioso que los griegos en su mitología contemplan a un personaje tan similar a la historiabíblica, así comomomo fue expulsado del Olimpo morada de los dioses mitológicos griegos por lo maligno de sus dichos así también luz-bel fue expulsado del cielo depor su maldad convirtiéndose así en la criaturamás espantosa y repugnante del universo conocido bíblicamente como Satanás, serpiente antigua, príncipe de las tinieblas, príncipe de las potestades del aire, dragón, padre de mentira Belcebú etc,dede todo hombre y mujer. Deseoeste tema revelar la identidad de ese personaje a quien tal vez te encuentras rindiéndole culto y honores con las festividadeso carnavales, las mismas soncelebradashonor al dios momo como también lo sabes es por eso que al participaro indirectamentede estas festividades en cualquierasus expresiones sabes bien a quien le esta rindiendo culto y adoración momo es el mismo diablo, dile como le dijo Jesús ,vete de mi Satanás porque escrito está al Señor tu Dios adorarás y a El solo servirás ( Lucas 4:8.)


Isidro Rodríguez
Pastor


La Mujer perfecta

Desde tiempos muy remotos y en diferentes partes del mundo, se realizan grandes concursos de belleza, donde muchas mujeres se disputan el cetro o una corona de algún certamen nacional o internacional de belleza, sometiéndose las participantes a rigurosas dietas y ejercicios, donde se les califica la altura, la belleza, las medidas tales como: 90 60 90 entre otros atributos. Para poder lograr ser “LA MUJER PERFECTA”. Pero ¿realmente son estas cualidades lo que hace a una mujer perfecta…? No dudamos que la belleza física sea algo importante, de hecho no podemos olvidar que es Dios el que hizo a la mujer, bella. Sin embargo, el mismo Dios, a través de su palabra dice: “engañosa es la gracia y vana la hermosura; la mujer que teme a Jehová ésta será alabada” (Proverbios 31:30). Claramente señala que ninguna mujer debe poner su confianza en su belleza porque eso es temporal y pasajero, sin embargo, los beneficios del temor de Dios en una mujer trasciende por la eternidad delante de Dios y de los hombres. Tanto es así, que la Biblia dice: Como zarcillo de oro en el hocico de un cerdo es la mujer hermosa y apartada de razón. (Proverbios 11:22).


No dejes que tu hermosura te aparte de Dios, al contrario glorifica a Dios con tu belleza, como lo hizo la
Reina Ester ayunando y buscando el favor de Dios y el bienestar de su pueblo (Ester 4:16), esto no lo entendió luz bell y terminó convertido en diablo: Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra a los ojos de todos los que te miran (Ezequiel 28:17).
Se humilde si Dios te ha honrado con la gracia de la belleza dale la gloria a Dios en todo tiempo y que esto no sea motivo para enorgullecerte ni para creerte mas importante que los demás. Reconócele en todos tus caminos.

Por no estar inscrito

Tendría aproximadamente la edad de 6 a 7 años cuando veía que mi madre muy temprano en la mañana vestía a mis hermanos y los enviaba a la escuela de esa comunidad. Recuerdo que la escuela ser llamaba Simón Rodríguez ubicada en la comunidad de Las Palomas en mi querido Delta Amacuro.
Para mi era desesperante tener que ver partir a mis hermanos a la escuela y yo quedarme solo en casa con mamá. Mi madre tenía que tomarme en los brazos y calmarme, porque yo comenzaba a llorar y quería irme a la escuela. Este drama se repetía todos los días. Hasta que un día vino la maestra a mi casa, y estuvo conversando con mi mamá. Yo no se de que hablaron, solo se que al terminar su amena conversación, me dijeron las dos: “A partir de mañana iras a la escuela”.

Al siguiente día por la mañana mi madre me envío con el resto de mis hermanos a la escuela. Recibí las clases, traté de portarme lo mejor posible en el salón, compartí con todos mis amiguitos, me sentía muy a gusto en la escuela; pero toda esa alegría terminó cuando llego el fin del año escolar. La maestra comenzó a entregarles los boletines con sus respectivas notas a los demás alumnos, y a la vez los abrazaba y los felicitaba por haber pasado de primero a segundo grado. Yo me sentía turbado porque después que llamaron a todos y a mi no me llamaron; tampoco me entregaron boletín de notas, mucho menos fui felicitado. En mi confusión corrí hacia la maestra y le pregunte: ¿Donde están mis notas? ¿Por qué no fui mencionado? ¿Maestra que pasa conmigo? Ella me miro con mucha tristeza y me dijo: ¡Hijo tu no pasaste porque no estabas inscrito! Fue allí cuando me enteré que no había sido más que un simple oyente en el salón de clases y que por no estar inscrito no pase de grado. Esto fue para mí una experiencia muy amarga a mi temprana edad.

A partir de ahora me cercioraría de estar inscrito antes de comenzar a recibir clases.


Esta historia personal me hace recordar el texto bíblico que aparece en el libro de Apocalipsis 20:15, donde dice: “Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego”. Muchos años después de aquella experiencia, pude constatar que así como se llevan los registros en los liceos, escuelas, universidades, empresas, instituciones públicas, etc. Así Dios también lleva un registro en un libro llamado el Libro de la Vida, donde solo están inscritos los que han renunciado al pecado y han recibido a Jesús como su Salvador personal.

Algo más aprendí, que la razón más grande de nuestra alegría es que nuestros nombres estén escrito en los cielos, según Lucas 10:20, que dice: “Pero no os regocijéis de que los espíritu se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están ESCRITOS en los cielos”. Además señala la escritura que en la patria celestial solo entrarán los que están inscritos. Dice Apocalipsis 21:27: “No entrará en ella ninguna cosa inmunda o que hace abominación o mentira, sino solamente los que están INSCRITOS en el Libro de la Vida del Cordero”.

Usted se preguntará ahora: ¿Cómo hago yo para inscribirme en el libro de la vida? Le recomiendo leer Romanos 10:8-10, que dice: “Más ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres con tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”.

¿Preocupado?

Probablemente ha estado usted en la niebla. Es una humedad que enfría el aire y le quita los rizos a sus cabellos. Sin embargo ¿Sabe usted cuanta agua hay realmente en ella? Si hubiese una densa niebla cubriendo 7 manzanas de la ciudad a una profundidad de 30 metros, ¡el verdadero contenido de agua podría ser menos de un vaso! Así; es cuando esa condensada, toda esa neblina que produce que el trafico se mueva a paso de tortuga y le impide ver el edificio de enfrente puede caber dentro de un vaso.

Así es la preocupación, oculta la realidad. Nos hiela hasta los huesos. Bloquea la calidez y la luz de los rayos del sol. Si pudiéramos ver a través de la niebla de nuestra preocupación y hacia el futuro contemplaríamos nuestro problema en su verdadera dimensión.

El apóstol pablo dijo: Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias
(Filipenses 4:6) El preocupado no puede accionar sino que como el perro que roe una y otra vez su hueso, lo entierra, lo saca y vuelve a roer sin sacarle provecho así también el preocupado cae en un círculo vicioso, se preocupa pero no resuelve nada.

¿Estas preocupado?¡Ora! Recuerda que lo que es imposible para el hombre para Dios todo es posible.
(Mt. 19:26)

Dejad los niños venir a mí

“Traían a los niños para que los tocase; lo cual viendo los discípulos, le reprendieron. Mas Jesús llamándolos, dijo: Dejad a los niños venir a mi y no se los impidáis; porque de los tales es el reino de Dios” (Lc. 18:15).

Es responsabilidad de todo padre proveer para sus hijos alimentación, educación, un techo digno donde estos puedan vivir bajo el calor y el amor de sus padres. Sin embargo, desde el punto de vista bíblico, esto no es todo. Dios hace mucho hincapié en la necesidad de enseñarle al niño la palabra de Dios. De hecho dice en Deuteronomio 6:6-7y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón y las repetirás a tus hijo…” Dios no quiere que sus palabras se queden en nuestras mentes nada más; El nos ha delegado la importante responsabilidad de hacer copartícipes de este glorioso evangelio a nuestros descendientes. En otras palabras, es parte de la herencia que debemos dejarles. Los padres modernos se esfuerzan para cubrir solamente algunas expectativas, tales como: Vestido, calzado, educación, dinero, lujos y muchos bienes materiales; pero se olvidan de la herencia o legado más importante: las cosas espirituales, valores que no se envejecen, ni se pierden. Mañana cuando estos padres no estén presentes, estos principios le guiarán cual lámpara en medio de la oscuridad. Por eso dice la Biblia: “Instruye al niño en su camino y aún cuando fuere viejo no se apartará de él” (Pr. 22:6).

Las mujeres a las que hace referencia la Biblia que traían sus hijos a Jesús para que los tocara, tenían una gran visión. Ellas sabían que por mucho que ellas amaran a sus hijos, no siempre estarían a su lado para protegerlos. Sin embargo, sabían que un toque del Maestro a sus pequeñuelos podía dejar en ellos una profunda huella que les iluminaría por la eternidad. Hay muchos padres que hoy no entienden esto, y a diferencias de estas madres, mantienen a sus hijos distanciados de Jesús; y si estos quieren seguirlo se le oponen como los discípulos que no comprendían que los niños también tienen un lugar en los brazos del Maestro.

Hay muchas maneras de alejar a los niños de Jesús. Por ejemplo: no llevarlos a la casa de oración, rodearlos de toda clase de superstición apenas nazcan (atarles cordoncillos rojos en la muñeca), bautizarlos en nombre de los difuntos, echarles agua a través del rito bautismal de aspersión practicado en el catolicismo, hacerlos pasar por rito satánicos y espiritistas, alejarlos de la lectura bíblica, inducirlos a la pornografía a través de las violaciones y todo acto perverso, exponerlos al libre acceso a los programas de TV. sin tener ninguna regulación sobre los mismos.

Por eso el Señor sigue diciendo: “Dejad a los niños venir a mi y no se lo impidáis”.

La pornografía

La adición a la pornografía no es una adicción pública como el alcoholismo. En el alcoholismo, la última persona que conoce que es alcohólica es el mismo alcohólico.

La adición a la pornografía proviene de todos los estilos de vida.
Hay trabajadores y ejecutivos de cuello blanco; como también la gente casera, cristiana, judía y atea. En fin, todas la razas y trasfondos. Hay solteros, casados y padres. Podrían ser vagos o diligentes. También trabajadores de la comunidad.

La pornografía es como una droga que crea adicción psicológica. Tú piensas que la puedes controlar, que eres fuerte, pero terminas atado a ella; ella es la que te controla, te domina, cada día quieres más y más mientras tú te destruyes, y otros disfrutan tu dinero. Lo que al principio te daba asco, después te resulta agradable y ya no te importa seguir pecando. Comienzas a sentir que todas las mujeres son baratas, regaladas, fáciles. Llegas a pensar que se te están ofreciendo porque llevan alguna ropa ajustada.

La pornografía desprecia a la mujer y al hombre. Los usa como si fueran cosa u objetos baratos que cuando se gasta hay que tirarlos y cambiarlos por otros. La pornografía estimula el sexo libre a todos y con todos, y destruye a la familia. La pornografía te mete en la mente una idea mentirosa y enfermiza acerca del sexo y de ti mismo. Te dice que no vales nada, que el otro tampoco vale nada. Que lo puedes usar a tu antojo y luego desecharlo y buscar algo mejor. Te dice que está todo permitido, que no existen límites ni regalas en el sexo.

La Biblia dice:
“La lámpara de cuerpo es el ojo; cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo esta lleno de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas: Mira pues, no suceda que la luz que en ti hay, sea tinieblas” (Lc. 1:34-35)

La basura que entra en ti es la basura que sale de ti. La pornografía es basura. La pornografía es un invento del diablo. Revistas pornográficas, videos, cables, líneas telefónicas pornográficas, que con solo una llamada te ofrecen basura directamente a tus sentidos. Además de cines pornos, letras de temas pornográficos, almanaques y mil cosas más que a través de Internet promueven abiertamente la homosexualidad, lesbianismo, violaciones, sadomasoquismo, bestialidad, abuso de menores, todo esto relacionado con la pornografía. La pornografía tiene el poder de esclavizar tu mente y arruinarte completamente, porque detrás de ella hay demonios.

Algunos quieren controlar su adicción, otros no. Tú quieres controlar tu adición. He dicho “controlar” tu adicción, porque necesito que entiendas que nunca podrás
“eliminar” tu adicción. Tu siempre será adicto, a menos que, el poder de Dios quiebre todo yugo diabólico haciendo pedazos ese patrón de vida (Isaías 10:27). Solo el poder de Dios es capaz de sacudir tu vida de manera tal que jamás seas igual.

Algunas personas, cuando se sienten solos(as), se vuelven a la masturbación y a la pornografía. Tal sexo simulado lo hace sentir mal. Prepara una agenda para los momentos que estás solo(a). Aprende a disfrutar tus momentos de soledad, Has trabajos en la casa, estudia, ora o ejercítate. Sal de la casa y pon tu corazón a latir. No te preocupes que cuando regreses serás tentado(a) otra vez. Comienza a hacer cosas que te agradan en los momentos de soledad. Lee la Biblia, ora frecuentemente y refúgiate en Cristo.

Recuerda que el que practica el pecado es esclavo del pecado. Necesitas hacer ajustes en tu manera de pensar y tomar acciones para mantenerte lejos del peligro. Huye de la ocasión del pecado. La pornografía envilece el sexo.

La historia vuelve a repetirse

“Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón” (Lucas 2:1-7)

Amigo lector esta tierna, triste y linda historia vuelve a repetirse: Digo tierna porque me imagino el nacimiento del niño Jesús aquella noche estrellada cuando a la luz de la luna y de los luceros en medio de un establo rodeado tal vez de animales se escucho el llanto de un niño que nace para traernos salvación. Digo triste, porque ¿como es posible que para todos hubo lugar en las posadas y en el mesón y para Jesús no hubo un lugar; cualquiera pudo haberle dado alojamiento a una mujer embarazada; pero pareciera que en ese momento los corazones de los habitantes de Belén se habían endurecido y cada quien miraba mas su tranquilidad y comodidad que la del prójimo, nada mas y nada menos que el Rey de reyes y Señor de señores (El hijo de Dios , nació en un humilde pesebre porque no se hallo lugar para. El en las cómodas y confortables casas de huéspedes en Belén. Digo linda historia porque se estaba allí cumpliendo la profecía pronunciada por Miqueas (Miqueas 5:2) “Y tu Belén de la tierra de Judá, no eres la mas pequeña entre los príncipes de Juda; porque de ti saldrá un Guiador, que apacentara mi pueblo Israel.” Sin embargo esta historia no deja de conmover nuestros corazones y quisiéramos haber vivido en aquel tiempo allí en Belén y ofrecerle al niño hospedaje en nuestra casa y brindarle una cama nueva con sabanas limpias y cuarto perfumado y adornado con los más lindos juguetes del mundo y hacer que la historia sea otra.

La historia vuelve a repetirse; en el día de hoy Jesús dice a toda la humanidad: “He aquí yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entrare a el, y cenare con el, y el conmigo” (Apocalipsis 3:20) Jesús sigue estando fuera en medio de una sociedad supuestamente mas civilizada que los habitantes de Belén, con tantas comodidades lujos y confort. Sin embargo el sigue fuera tocando a ver si alguien le abre. El Corazón de los habitantes del mundo esta atestado de maldad. Hay lugar para la mentira, el robo, el adulterio, el crimen, el odio Etc. Pero para Jesús no hay lugar. Tal vez porque al abrir a Jesús la puerta del corazón implica renunciar a todos estos pecados. Pero El sigue insistiendo “¡Dame hijo mió tu corazón y miren tus ojos por mis caminos.”

Y dice aun:
“Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida y venga de repente sobre vosotros aquel día” (Lucas 21:34).


Tú puedes impedir que esta Triste historia se repita en tu vida. Acéptale hoy mismo en tu corazón.

Desorden, vacio y oscuridad

“En el principio creó Dios los cielos y la tierra, y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas” (Gén. 1:1-2). Al leer esta interesante cita bíblica que nos describe la creación de los cielos y la tierra, me llama mucho la atención la similitud que hay entre esta y la condición de la sociedad actual. Notemos tres rasgos sobresalientes en los dos primeros versículos bíblicos: “Desorden, vacío y oscuridad”. De la misma manera en que la tierra estaba en un principio: desordenada, vacía y en tinieblas, parece haberle sucedido al hombre hoy; ya que el corazón del mismo se caracteriza por un muy pronunciado desorden en su estilo de vida.

Hoy por hoy se menciona el desorden moral, económico, político, religioso, etc. Como decía Pablo el carácter del hombre actual se distingue por ser amadores de si mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, etc. Sumado a esto, la creciente ola de desesperanza, suicidios y la profunda crisis depresiva por la que atraviesan miles de personas a nivel mundial. Además, la gran inclinación por el mundo del ocultismo, la magia, la brujería, y las ciencias ocultas; condición esta que deja entrever el claro desorden, vacío y oscuridad en la que se haya el hombre de hoy.

Podríamos decir que la humanidad se encuentra inmersa en un caos que nos recuerda la condición de la tierra en su principio. Sin embargo, no todo está perdido. Porque así como se movía el espíritu de Dios al comienzo de la creación, hoy en día el Espíritu Santo está en esta tierra morando en el corazón de todos los creyentes en Jesús y dispuesto a ordenar tu vida, llenar el vacío de tu corazón y traerle luz a tu alma.

Dice la Biblia que después que el mundo estaba en la situación caótica que antes hemos mencionado, dijo Dios:
“Sea la luz, y fue la luz…”, y después de esto comenzó Dios a ordenar todas las cosas y llenar este planeta con los innumerables seres que en el cohabitamos.

No habrá orden en tu corazón hasta que no llegue la luz. Permite que Jesucristo ilumine hoy tu vida, recuerda que el dijo: “Yo soy la luz del mundo y el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz del la vida” (Juan 8:12).

“Pero Abraham le dijo: hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora este es consolado aquí, y tú atormentado”. (Lc. 16:25). Como ha podido notar este texto corresponde al muy conocido relato pronunciado por Jesús sobre el rico y Lázaro, el cual es considerado una de las evidencias bíblicas que nos describe con mucha exactitud sobre la existencia del infierno. Hay quienes sostienen que este escrito no es una historia, sino una parábola; y por esa razón tratan de descartar la realidad de un infierno (hades) o lugar de tormento, donde las almas de los pecadores irán a una eternidad sin Cristo. Pero hay razones poderosas que demuestran que este relato no es una parábola, sino una historia. El Señor Jesús en ninguna de sus parábolas uso nombres propios como aquí (Abraham y Lázaro). El relato cumple los parámetros normales de una historia: personajes, escenarios, sucesos, diálogos, narrador; no así una parábola que contiene comparaciones y símbolos encerrando una moraleja. Jesús acostumbra después de sus parábolas darle una interpretación de la misma como el caso de la parábola del trigo y la cizaña, y la del sembrador, entre otras.

Estando consciente de que se trata de un tema de vida o muerte. Ningún ser humano debe verlo con indiferencia y mucho menos dejar en manos de inexpertos nuestro destino final. El Hades es tormento; así lo describen las palabras del rico: “Y en el hades alzo sus ojos, estando en tormentos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno, entonces el, dando voces, dijo: Padre Abraham ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama” (Lc. 16:23-24). En esta historia se descarta además la inconciencia después de la muerte. O sea, que no todo se acaba cuando morimos. Notamos claramente que tanto Lázaro disfrutaba a plenitud del consuelo de Dios en el seno de Abraham, y de cómo el rico sufría el ardor de las llamas, la sed, le calor, el tormento de los recuerdo de los cinco hermanos que estaban todavía vivos en la tierra; y que pronto vendrían a hacerle compañía sino procedían a un arrepentimiento.

Piensa bien esto: es mejor entrar en el cielo asustados, que confiado y alegres al infierno. Jesús te ama, acéptalo, decídete hoy.

¿De dónde vienen las guerras?

Indiscutiblemente las guerras son desconcertantes y crueles. Trayendo devastación y muerte a los protagonistas de las mismas. Al final de todas, siempre queda una interrogante: ¿Valdría la pena?

Sin embargo deseo en este artículo, dejar claro el porque de las guerras desde una perspectiva bíblica.


¿De dónde vienen las guerras? Es la pregunta que se formula hoy el ser humano. Esta respuesta nos la da el apóstol Santiago cuando dice: “¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar, combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís” (St. 4:1-2). Aquí queda muy claro que el origen y el epicentro de las guerras y pleitos, esta en el corazón del hombre. Ya que de él sale la avaricia, envidia, la venganza, el odio y toda clase de pasiones, que al exteriorizarse, se producen las grandes confrontaciones, desde los pleitos entre marido y mujer hasta los grandes enfrentamientos bélicos entre las naciones.

Profetizadas

Aunque las guerras nacen del corazón del hombre, Jesús profetizó que para estos tiempos finales habría guerras.

Cualquier mente sensata, tomando en cuenta el avance de la ciencia y la tecnología también los tiempos modernos de una civilización “avanzada” pudiera haber pronosticado que a estas alturas ya no tendríamos los seres humanos que resolver nuestros problemas con bombas y ametralladoras. Sin embargo Jesús tuvo razón cuando dijo: “Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; PERO AUN NO ES EL FIN. Porque se levantará nación contra nación, reino contra reino y habrá pestes y hambres y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores”. (Mat. 24:6-8) En otras palabras, las guerras estarán presentes en distintas partes del mundo, porque Jesús así lo profetizó; y las mismas confirman la veracidad de sus palabras y lo cercano de su venida.

Anunciadas Como un Juicio de Dios

Las guerras también son instrumentos de juicio usadas por Dios para castigar el pecado y la rebeldía de las naciones y sus gobernantes. Por ejemplo: Dios le había advertido al pueblo de Israel diciendo: “Y si con estas cosas no fuereis corregidos, sino que anduviereis conmigo en oposición, yo también procederé en contra de vosotros, y os heriré aun siete veces por vuestros pecados. Traeré sobre vosotros espada vengadora, en vindicación del pacto; y si buscareis refugio en vuestras ciudades, yo enviaré pestilencia entre vosotros, y seréis entregados en mano del enemigo” (Lv. 26:23-25). Una claro ejemplo que en varias ocasiones Dios permitió, mejor dicho envió naciones invasoras que fueran contra Israel, saquearan sus bienes, mataran a sus valientes y aun fueran llevados cautivos sus hijos por causa del pecado.

¿Cómo Detener las Guerras?

En una ocasión una hermana en Cristo me contó un sueño que Dios le dio, en el que ella se veía en el cielo, en la presencia de Jesús, y vio una gran mesa que estaba servida; y ella le preguntó al Señor: “si tu eres Dios, ¿por qué no detienes la guerra en Irak?” Jesús le respondió: “yo puedo detenerla, pero es necesario que mi pueblo me lo pida”. Este sueño tiene un fundamento bíblico, ya que el Señor dice en su palabra: “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra” (2Cro. 7:14).

Oremos por la paz mundial.

Inicio | La Biblia Online | Tratados | Multimedia | Comentarios | Oraciones | Contáctanos | Mapa del Sitio


Regresar al contenido | Regresar al menú principal